Quién soy

Hola, mi nombre es Javi y me encanta el buen café.

A parte de esto, me apasiona tocar el ukelele. Desde el día que lo conocí no paro de hablar maravillas de él, es tan especial... Si has llegado a este apartado es posible que quieras saber más sobre mí, así que a continuación me presento. Aquí me tienes posando 😀

Mis años mozos

De pequeño correteaba por el patio de mi casa con una pelota entre mis pies. El fútbol era una de mis grandes aficiones así que me acabé apuntando al equipo de fútbol de mi pueblo, donde hice mi pandilla de amigos. Muchos de ellos me acompañan hoy día.

Por unas navidades de aquel entonces, vi un panfleto donde estaba de oferta un pack “guitarra eléctrica con amplificador” y no dudé enseñárselo a mi padre, ahí estaba mi regalo de reyes. Siempre tenía la intención de aprender a tocar un instrumento musical y aquella opción tenía sentido, era un todo en uno.

Pocas semanas después, la guitarra quedó con una cuerda menos dentro de su caja, en una esquina de mi habitación. Fracaso. ¿Por qué se me ocurriría cogerla si pensaba que afinar la guitarra consistía en apretar cuerdas al azar?

Los años iban pasando y entre partidos de fútbol me di cuenta que llegó el momento de escoger que iba a hacer con mi futuro.

¿Qué hago con mi vida?

A todos en cierto momento de nuestras vidas, se nos plantean momentos decisivos en los que tenemos que decantarnos por alguna de las opciones que nos ofrece la vida, estemos preparados o no. En mi vida esa opción llegó antes de alcanzar la mayoría de edad.  Por aquella época estaba finalizando bachillerato y las circunstancias propiciaron que cursara un grado universitario. "Es que si no vas a la Universidad no molas". Decían.

En esos cuatro años acabé mi carrera, finalicé mi tratamiento para el acné y decidí echarle un pulso a mis inseguridades.

Nacer, crecer, trabajar… ¿morir?

Uno de los mejores veranos que recuerdo fue el que vino después de mi graduación, hace ya unos cuantos años. Después de interminables jornadas de estudio había acabado con mis obligaciones y tuve claro que ese verano me lo iba dedicar a mí.

Una vez acabado el verano, me tocaba probar el mundo laboral. Esta vez de lo mío. Tras probar algo de suerte en un trabajo cerca de casa y sin acabar de verme en el puesto indefinidamente… hice las maletas y me fui al extranjero.

Empecé a trabajar de lo mío en un país totalmente distinto al mío, toda una experiencia. Poco a poco fui forjando mi día a día que consistía en: trabajar, descansar, trabajar, gimnasio ocasional, trabajar e irme de fiesta de vez en cuando. Eso era todo, el camino que la sociedad me había pintado bonito. Sentía que la vida era aquello que pasaba entre volver e ir de nuevo al trabajo y era una sensación completamente descafeinada.

Valerme por mí mismo, hacer viajes ocasionales y conocer a personas revolucionarias también entraban dentro de la ecuación. Pero en el fondo seguía creyendo que ahí fuera había gente pasándoselo mejor que yo. No quería que mi vida girara únicamente en torno al trabajo y tenía que buscarle solución.

La teoría de los dos hemisferios

Un domingo cualquiera navegando por internet, sin comerlo ni beberlo topé con la siguiente foto. 

“El cerebro izquierdo contra el cerebro derecho”.

Esta teoría refleja que el cerebro tiene dos hemisferios: el hemisferio izquierdo es el analítico y el derecho es el creativo.

No te voy a negar que aquella imagen tuvo un gran impacto en mí. Reflexioné sobre la vida que llevaba y me di cuenta que prácticamente todas mis acciones estaban encaminadas a alimentar únicamente un hemisferio del cerebro.

Los meses pasaron y la rutina se apoderó de mi día a día. Me olvidé de preocuparme por cuidar y mimar mi lado creativo.

Un día me volví a perder en internet y un vídeo relacionado me llevó a otro hasta que me topé con un tal “James Hill” tocando una canción de Michael Jackson. Si no sabes del vídeo que te hablo, te lo dejo por aquí. Como ves en el vídeo, sus habilidades con el ukelele son increíbles. Entenderás porqué acto seguido de verlo tocar el ukelele en internet me compré mi primer ukelele. ¡Estaba decidido a plantarle cara al hemisferio izquierdo!

Mi primer ukelele

¿Te acuerdas lo que hice con la guitarra eléctrica? Pues no hace falta que te responda lo que hice con mi primer ukelele.

Como sabrás, no es fácil ponerse a tocar un instrumento cuando no tienes formación musical.

De todas maneras, como se que la única manera que me ha funcionado para conseguir lo que quiero es teniendo hábitos correctos y perseverando... Ni corto ni perezoso me propuse “explorar” el ukelele y tomármelo en serio. A veces navegaba por internet intentando sacar acordes de canciones en ukelele y otras veces, me iba a un parque para probar diferentes rasgueos. 

Aprovechando el verano de aquel año, dije ¡esta es la mía!

Devoré un par de libros del tema y me apunté a seminarios para mejorar en eso de aprender ukelele. Pensé que hay veces donde las excusas es mejor dejarlas a parte. Al cabo de unos meses, tuve la suerte de conocer en persona al todopoderoso James Hill y hacerme el selfie de rigor. Poco a poco y gracias a las horas de vuelo con el ukelele, fui aprendiendo a volar.

Ukelele Online

Tanto si has llegado aquí desde Youtube o si has aparecido por arte de magia, sabrás que ofrecer contenido útil que me ha servido para ir mejorando en ukelele en este proyecto es una de mis prioridades. La misión de este proyecto es mucho más que aprender a tocar el ukelele online. Es conectar y desarrollar tu hemisferio creativo a través de este instrumento tan molón.

Aprender un instrumento desde cero no es nada fácil, quizás no tengas a ese amigo que te apoye en la decisión que has tomado. Así que te invito a unirte a la comunidad de Ukelele Online para recorrer tu camino acompañado. ¡Te espero dentro!