Quién soy

Hola, me llamo Javier, soy de Barcelona y además del buen café me encanta tocar el ukelele en mis ratos libres.

Desde el día que el ukelele llegó a mis manos, hago todo lo posible para dedicar unos minutos practicando acordes variopintos, hacer uso del fingerpicking o simplemente contemplar atónito la majestuosidad del instrumento.

Si has llegado hasta este apartado es posible que quieras saber algo más acerca de mí, así que a continuación paso a presentarme en líneas generales. Si de lo contrario, quieres volver al inicio de la página web siempre puedes hacerlo desde aquí

Un servidor

Hace ya unos años...

Se acercaban unas Navidades frías y por entonces vi un panfleto donde se ofertaba una guitarra eléctrica con amplificador para principiantes por un precio accesible. Se trataba del típico panfleto promocional de unos grandes almacenes que se preparaban para su época navideña de ventas.

A pesar de que nunca había tocado un instrumento en mi vida (sin contar la flauta dulce en el colegio), esa guitarra tan reluciente me llamaba mucho la atención. Además. venía con amplificador y un par de púas. Siempre tenía el gusanillo de aprender a tocar un instrumento de cuerdas y dije... ¡ésta es la mía! 

Apenas unos días después de tener la guitarra en mi habitación, me fui olvidando poco a poco de ella y lamentablemente quedó con una cuerda menos dentro de su caja, en una esquina de por ahí. Pensaba que solo por el hecho de comprar el instrumento ya me las apañaría para poder tocarlo, así como por arte divina. Total, al ver que no era capaz de atinar pie con bola me acabé desmotivando completamente.

Unos años más tarde, la acabé vendiendo apenas sin haberla sacado de la caja. Un desastre.

La vida seguía su transcurso y después acabar mis estudios correspondientes, me tocaba dar el paso al mundo laboral. Ese lugar donde saboreas lo que es tener un horario y un jefe que vela porque ese horario se cumpla. En mi caso, empecé a trabajar de lo que había estudiado en un país totalmente distinto al mío, lo que fue toda una experiencia. Poco a poco fui forjando mi día a día que consistía en desempeñar las labores de mi trabajo, hacer deporte ocasionalmente y aprovechar para recuperar las horas de sueño el fin de semana. 

Me considero una persona inquieta a la que le gusta averiguar el porqué de las cosas y se esfuerza por aprender y mejorar. Sin embargo, las veces que intentaba incursionar en un nuevo hábito por aquellas épocas, acababa desistiendo porque el trabajo me había absorbido toda la energía del día.

Además, en épocas invernales se sumaba a esto las pocas horas de luz natural y me desanimaba aún más. Mi vida se resumía entre el tiempo de volver e ir de nuevo al trabajo, lo que me provocaba una sensación descafeinada. Quería evitar a toda costa que mi vida girara en torno al trabajo y tenía que buscarle solución.

La teoría de los dos hemisferios

“El cerebro izquierdo contra el cerebro derecho”. Ilustración de Anna Vital

Un domingo cualquiera navegando por los mares de internet, sin comerlo ni beberlo topé con la foto de arriba. Esta teoría refleja que el cerebro tiene dos hemisferios: el hemisferio izquierdo es el analítico y el derecho es el creativo. La parte izquierda se encarga de ser lógica y racional; la parte derecha de ser espacial y perceptiva. 

No te voy a negar que aquella imagen tuvo un gran impacto en mí. Reflexioné sobre la vida que llevaba y me di cuenta que prácticamente todas mis acciones iban encaminadas a alimentar únicamente un hemisferio del cerebro. Adivina cuál.

Los meses pasaron y la rutina se apoderó de mi día a día. La idea de preocuparme por cuidar y mimar mi lado creativo pasó desapercibida pero un día me volví a perder en internet y un vídeo relacionado me llevó a otro hasta que me topé con un tal James Hill tocando en ukelele una canción de Michael Jackson. Si no sabes del vídeo que te hablo, te lo dejo por aquí.

Después de quedar boquiabierto con las habilidades de este canadiense, tuve un pequeño lapso de zozobra mental. El sentimiento de sorpresa se fue transformando en el de indiferencia y de distanciamiento. Nunca me había considerado una persona musical, por tanto, acabé viendo aquel acto como algo lejano y fuera de mi zona de influencia. Sumado a esto, mi experiencia con la guitarra no es que fuera macanuda precisamente...

No me preguntes cómo pero me acabé por comprar mi primer ukelele. Aunque no sabía que era lo que pasaría después, al fin y al cabo ese instrumento era más majo y menudo... ¿Le plantaría cara a mi hemisferio izquierdo?

Mi primer uke

¿Te acuerdas lo que hice con la guitarra eléctrica? Pues no hace falta que te responda lo que hice con mi primer ukelele los primeros días. Después de las semanas iniciales, ni corto ni perezoso me propuse “explorar” el instrumento y darle una oportunidad, o varias. A veces navegaba por internet intentando sacar acordes de canciones en ukelele y otras veces, me iba a un parque a practicar mi rasgueo favorito. Devoré un par de libros del tema, me apunté a seminarios para mejorar en eso de aprender ukelele e incluso tuve la suerte de conocer al ukelelista James Hill que meses antes había visto por los internetes.

Unos meses después y como reto personal, decidí abrir este pequeño proyecto de ukelele. ¿En qué consiste? Pues básicamente se trata de material relacionado con el ukelele ya sea en formato de artículo o vídeo: aprendizaje del instrumento, su historia, acordes básicos, algunos punteos, reviews de ukelele...

No me considero una persona profesional ni soy profesor de música. No obstante, mi misión con Ukelele Online es que conectes y desarrolles tu hemisferio creativo mediante el aprendizaje de este instrumento tan molón. Aquí cada uno va a su ritmo y la intención no es compararse con el vecino, sino con uno mismo.

Gracias al ukelele me he acercado al apasionante mundo de la teoría musical, pero lo más importante es que me ha ayudado a conectar con mi ser interior cuando necesitaba desconectar en momentos más difíciles. El simple gesto de levantar el uke y rasguearlo... me da un chute de positividad y endorfinas que te recomiendo. 

Por supuesto, aprender un instrumento desde cero no es nada fácil, de hecho, quizás no tengas a ese amigo que te apoye en la decisión que has tomado. Pero no te preocupes por eso, no estás solo. Dentro de la comunidad de Ukelele Online encontrarás muchos virtuos@s para recorrer tu camino acompañado.

¡Te espero dentro!